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Miércoles, 3 de Mayo de 2023

Si lo que estamos viendo cada día representa el nivel del debate entre los principales partidos políticos nacionales hasta el próximo día 28, nos podemos ahorrar una campaña electoral que promete ser la más cutre de todas las que hemos vivido hasta hoy.

Resulta decepcionante ver cada día que los líderes de los dos principales partidos políticos nacionales ni tan siquiera se preocupan por ofrecer soluciones a los problemas que realmente tenemos, hasta el punto de que en muchas ocasiones da la sensación de que no son conscientes de cuáles son las preocupaciones reales del ciudadano medio.

Decepciona hasta la desesperación comprobar que PP y PSOE limitan su ya limitado discurso político a acusarse de lo que sea y a defenderse de esas acusaciones con un sencillo “pues tú, más”.

En algún momento de los últimos años, la clase política española olvidó que para ganar unas elecciones se defendía un programa con propuestas concretas, no se compraban los votos a golpe de ofrecer ayudas, subvenciones, rebajas fiscales, subidas irreales de pensiones, del salario mínimo y con otros incentivos económicos que no podemos pagar, que solo suponen engordar la deuda que tendrán que pagar futuras generaciones formadas por una población activa cada vez más menguada gracias a las estúpidas políticas de no natalidad diseñadas e incentivadas por representantes ineptos.

Desde luego, la respuesta a la ficción triunfalista de Pedro Sánchez y a sus sandeces sobre lo bien que estamos, no es la del PP de un Núñez Feijóo, cuyo principal argumento es la descalificación constante de cualquier cosa que haga el Gobierno. En las pocas ocasiones en las que los populares ofrecen una solución alternativa, son recetas obsoletas, caducadas desde que el neoliberalismo fracasó hace ya más de una década. El PP todavía no se ha enterado de que esta no es la España del prepotente de Aznar.

Y, por encima de esta mediocridad política a la que estamos tan tristemente acostumbrados, está que todos los grandes partidos nacionales olviden que el 28 de mayo no votamos en unas elecciones generales, sino y sobre todo, en unas municipales que son las que más directamente afectan a la vida del ciudadano al tratarse de las administración pública que le es más cercana.

Si los políticos nacionales nos demuestran que no tienen un plan de país, ¿de verdad cree alguien que tienen un proyecto especifico para cada municipio?


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Por Fin
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