Herramientas de Accesibilidad

Skip to main content

Otra crisis de medio mentira

Editorial

Martes, 6 de Septiembre de 2022

O se equivocan o mienten, tal vez ambas cosas, pero lo cierto es que el discurso político sobre la situación económica es perverso y las soluciones planteadas son un fraude, tanto las ofrecidas por el PSOE como por el PP. Porque las medidas propuestas por ambos partidos tienen un denominador común, que sea el contribuyente quien, finalmente y de una forma u otra, pague otra factura que no es suya.

Como en las anteriores, en la actual crisis económica de medio mentira que estamos padeciendo, el poder político y el económico están aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid para hacer caja. Y en esta ocasión lo tienen más fácil porque la culpa de todo es de Vladimir Putin y de “su guerra”.

Pedro Sánchez culpa tantas veces al día al presidente ruso que debería colgar su foto en La Moncloa y encenderle una velita por los favores recibidos.

No obstante, todos sabemos que el problema de la inflación y la subida de los precios de los productos más básicos, incluyendo la energía, empezó antes de la guerra y antes de que Putin comenzara a apretarnos con el gas.

Y no está siendo Rusia la mayor beneficiada por los disparatados precios de la energía sino nuestras empresas energéticas, trileras profesionales, que están logrando unos beneficios aún más inmorales y exagerados.

Además, son los gobiernos europeos y, sobre todo, la Comisión Europea con Ursula von der Leyen al frente, los que están protegiendo a capa y espada el también inmoral sistema de fijación de los precios de la electricidad, defendiendo los llamados "beneficios caídos del cielo" de las eléctricas, perpetuando así tanto la creciente concentración de la renta europea en cada vez menos manos, como el aumento de la pobreza -absoluta y relativa- entre la ciudadanía europea.

Frente a ello, todas las soluciones ofrecidas por los gobernantes en la UE, empezando por los nuestros, van en dos direcciones que son, en realidad, la misma. Por un lado subvencionar con dinero público el fraude de esta crisis, pagando así con los impuestos de la gente sus beneficios a esas empresas mafiosas que se están haciendo más ricas aún.

Por el otro lado está el aberrante discurso de clamar por bajar los impuestos indirectos, el IVA principalmente, a esos productos esenciales, reduciendo los ingresos públicos que luego el Gobierno conseguirá estrangulando al mismo ciudadano al que ahora "ayuda", como está haciendo con el tope al gas, que ya ha empezado a cargar en las facturas de los consumidores. Y, en todo caso, sin tocar nunca los beneficios de esa banda organizada de grandes empresas, corporaciones y fondos de inversión que llevan décadas gobernando en la sombra.

En ambas vías, defendidas tanto por el PSOE como por el PP en el caso de España, hay dos denominadores comunes: Se protegen las ganancias de los que están esquilmando a la gente y, en segundo lugar, se financia la crisis ficticia con dinero público.


Comentarios potenciados por CComment


Por Fin