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Martes, 24 de Marzo de 2020

Con qué rapidez se ha disipado la pasión independentista catalana de los autodenominados comités de defensa de la república (CDR) a la hora de hacer algo de verdad por Cataluña y de reafirmar su intención de escindirse del resto del territorio nacional.

Ni uno de esos niñatos que jugaban a la insurgencia provocando destrozos en la vía pública, cortando autopistas, estaciones e incluso ocupando el aeropuerto de Barcelona, ha aparecido ahora con un equipo de desinfección para hacer el trabajo que hoy está haciendo la Unidad Militar de Emergencias (UME), los “soldados españoles”, como se puede leer en medios de comunicación catalanes.

Si bien, ninguno de esos mismos medios que se consideran independentistas, ha animado a los que lo son a hacer el trabajo para demostrar a Madrid que “la república” no necesita ni quiere a la UME, ni nada de España.

En esta ocasión no hemos visto a Quim Torra animar a sus CDR a “seguir presionando”, y realmente sería interesante retar al president a pedir ahora a esa pandilla de niñatos pijos aburguesados que demostraran su compromiso con “la causa” y se pusieran todos a limpiar y desinfectar lugares públicos, a acudir a las residencias de ancianos, a darse de hostias con el coronavirus cara a cara, a correr el riesgo de a infectarse cada día para salvar a catalanes, como están haciendo los “soldados españoles” de la UME.

Habría que ver cuántos de estos revolucionarios VIP acudían a la llamada del president.

Aunque atendiendo a la docilidad con que los supuestos independentistas han aceptado que las Fuerzas Armadas vayan a salvarles el pellejo, parece que el independentismo de estos niñatos va más de escaquearse de las clases haciendo huelgas y de montar follones financiados por la Generalitat, que del necesario sacrificio que, aunque suene antiguo, siempre requiere el sentido de patria.

Y es de esto precisamente de lo que en realidad carece una pandilla de cretinos que ni son independentistas ni saben lo que eso significa. Un grupo de bobos instrumentalizados por políticos oportunistas que los utilizan para hacer ruido cuando necesitan ruido y que los guardan en el cajón de la mesa cuando les sobran.

Construir una nación no es difícil, lo difícil es hacerlo cada día, y eso no se logra cortando carreteras, quemando contenedores de basura, ni destrozando el mobiliario urbano.

Lo están demostrando los “soldados españoles” de la UME protegiendo hoy Cataluña mientras los payasos de los CDR y los políticos que los financian están escondidos y a salvo en sus casas.

Es obvio que el independentismo y el valor no van necesariamente unidos.


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