Herramientas de Accesibilidad

Skip to main content
Por Fin
Por Fin
Domingo, 13 de Diciembre de 2020
Por Fernando Madariaga

Entre la farragosa y carísima burocracia montada en torno a la Unión Europea se encuentran las llamadas “Cumbres del Euro”; dos cada año, que parecen tener como objetivo gastarse una pasta con cargo a los impuestos que pagamos los europeos y, en segundo lugar, tomar decisiones para debilitar cada vez más la soberanía ciudadana ante la banca, los fondos buitre y los llamados “mercados”.

Por eso no es de extrañar que la cumbre celebrada el pasado viernes, sobre la que los grandes medios de comunicación españoles guardaron un sospechoso silencio, animara a avanzar con más diligencia en la unión bancaria y en la de esos “mercados” con la eterna coartada de que la unión hace la fuerza a la hora de competir en las finanzas internacionales.

Razonamiento que, por otro lado, es solo válido cuando se trata de empujar un coche que se ha quedado sin gasolina o de mover el puto piano de la abuela que nadie sabe tocar.

Al igual que con las hienas o los buitres, a un banco o a cualquier otra entidad crediticia de pequeño tamaño, le supone un mayor esfuerzo y coste económico acabar con el deudor que se enfrenta a un bache económico, que a una entidad que sea de gran tamaño y de enormes recursos.

Sin embargo, si permitimos que las hienas se unan y actúen en colaboración y de forma coordinada, cualquier animal herido que encuentre esta jauría, acabará muerto.

Y en esta metáfora estilo National Geographic, no olviden las imágenes de los reportajes, con todos esos bichos haciendo jirones a mordiscos los cuerpos de sus víctimas que, en sus últimos estertores, aún vivas y con miradas de pánico, siempre me han recordado a los desahuciados que no pudieron hacer frente a tiempo al pago de la hipoteca de su vivienda, o a los empresarios que se hundieron junto a los empleos que crearon por retrasos en el pago de créditos, convertidos, a base de comisiones e intereses leoninos, en rémoras cada vez más pesadas que, finalmente, les hicieron hincar la rodilla.

Hienas y buitres saben que solo hay que esperar pacientemente a que el animal herido pierda la sangre suficiente hasta desplomarse sin fuerza.

Por eso, la concentración bancaria o de los mercados que anima la Cumbre del Euro, no solo acumulará más poder frente a un ciudadano europeo cada vez más debilitado, sino que esas “superentidades” financieras y crediticias, también irán arrancando jirones a la soberanía popular. De hecho, ya lo hacen, teniendo en nómina a una clase política servil, decidiendo qué leyes prosperan y cuáles no o, recuerden el caso andaluz del gobierno de coalición PSOE-IU, derrocando a aquellos que, por ejemplo, osaron proponer la creación de una banca pública.

Si actualmente, cualquiera de los bancos relevantes de este país pone al Gobierno de rodillas cuando le da la gana, y puede obligar a la ciudadanía a pagar con dinero público sus errores bajo el fraude del planteamiento del "rescate por el riesgo sistémico”, imaginen qué no podrán hacer si forman una jauría.


Comentarios potenciados por CComment


Por Fin