Es extraño el empeño que ponen todos los partidos con representación parlamentaria en convencer a los ciudadanos de que todo lo que hacen es por su bien, a pesar de que cada vez que tienen una ocurrencia nos toca pagar más siempre a los mismos.
El ministro de Transportes, José Luis Ábalos, anunciaba ayer otra página web destinada a confundir con más supuesta transparencia a todo los que viven de alquiler en este país.
La iniciativa no es más que otra auténtica pamplina en la que le habrán pagado una millonada a algún amiguete del partido para que diseñe una especie de página de internet donde se analiza ese precio de los alquileres que todos conocemos de sobra en la zona en la que residimos.
La nota del prensa del Ministerio de Transportes promete una infinidad de variados datos para que el ciudadano medio se entere de lo que ya sabe: que no hay relación alguna entre su nómina y el precio de la vivienda.
A estas alturas comienza a resultar insultante la insistencia de la oligarquía política en recordarnos nuestra estupidez a pesar de que, aún siendo cierta, ofende.
De nuevo, otro Gobierno, en este caso del PSOE y Podemos aunque los anteriores del PP estaban en la misma línea, se muestra incapaz de entrar de verdad a limitar los excesos especulativos de ese derecho constitucional jamás cumplido que es el de la vivienda.
Seguramente, el peso de la banca española y de los fondos de inversión impide a unos gobernantes, que también viven en el poder de alquiler, enfrentarse a la realidad de una España en la que la mayor parte de la gente malvive en alquileres ilegales; para ser más concretos en alquileres no reglados en los que se entienden como pueden inquilinos y propietarios, porque si los primeros, además de las fianzas, avales y disparatadas rentas, tuvieran que pagar el IVA, terminarían viviendo bajo un puente o en una tienda de campaña, opción que, seguramente, la Agencia Tributaria no tardaría en gravar fiscalmente.
Todos sabemos cuál es la solución para que emerja esa enorme bolsa de dinero que suponen los alquileres irregulares, es muy sencillo: que desgraven los que sean primera vivienda.
El que ningún Gobierno, vaya de "progre" o no, haya sido capaz de meterle mano al especulativo mercado del alquiler de viviendas por no molestar a grandes propietarios, fondos de inversión y bancos indica, una vez más, a que el gran problema de nuestro país es el sistema de partidos y la corrupción.
Comentarios potenciados por CComment