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Lo bueno del turismo

Milton

Sábado, 05 de Agosto de 2017

Les digo una cosa, eso que están haciendo en Barcelona y San Sebastián para echar a los turistas bajo el lema de “las ciudades para quienes las habitan y no para los que las visitan” no es una buena idea.

Primero porque para arreglar lo de la propiedad de las ciudades no hay que hablar con los turistas sino con los bancos y, luego, porque los turistas proporcionan enormes beneficios a la población indígena.

Gracias a los turistas nació la restauración de medio pelo con las patatas bravas, su paella pasada y sangría de tetrabrik. De no ser por ellos, esta peculiar tendencia gastronómica nacional estaría hoy en peligro de extinción y los últimos ejemplares de restauradores de esta clase vivirían recluidos en Doñana, protegidos como el lince para evitar su extinción.

También son los turistas los únicos que permiten que les tratemos a voces, pues los nativos seguimos con la firme convicción de que los extranjeros entenderán el español si les hablamos a gritos.

Si les pitamos e insultamos cuando van en sus coches alquilados pisando huevos porque no conocen la ciudad, siempre saludan y hacen fotos creyendo que es el rodaje de un capítulo de “Mi espectacular boda gitana”.

Y es gracias al turismo que podemos quejarnos de la cantidad de gente que hay en Marbella, y desear públicamente que acabe el verano. Así tenemos luego 9 meses para quejarnos de lo vacía que está Marbella.

Además, aunque algunos güiris creen que el espetero ensarta las sardinas vivas como el que entra a matar en una corrida de toros marítima, son grandes admiradores de todo lo español. Fíjense que hace unos días conocí a unos banqueros ingleses que admiraban a Luis Bárcenas y a los de la trama Gürtel y decían que "mucho bueno, mucho trinque by the face".

Es verdad que lo que sí está feo es esa manía que tienen de ir en bañador sin camiseta por la calle, pero dentro de nada se va a aprobar una ordenanza municipal que lo va a prohibir.

No obstante, a ver si el Ayuntamiento abre una de esas consultas populares para recabar la opinión ciudadana y votamos para indultar a las turistas espectaculares que se hayan comprado el bikini en Toys R Us. Si indultamos a los toros y a presos en Semana Santa, no veo por qué hay que castigar a una pobre chica por su exuberancia. Sería injusto y discriminatorio. Pa mí que ahí hay mobbing o bullying de ese.


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