Qué fatalidad, me ha llegado una carta del banco negándome el derecho a reclamar lo de la cláusula suelo de la hipoteca.
Si les digo la verdad, nada más ver el sobre en el buzón sospeché lo peor, porque en mi sucursal de Abarca y Devora Ltd. Bank les gusta el trato directo con el cliente; siempre que tienen que darme una mala noticia me piden que me pase por allí para soltarme un viaje en las costillas con el astil de un pico y así hacer que lo demás tenga una importancia relativa.
Mis sospechas se hicieron aún más firmes al leer la carta y ver que, en vez de comenzar con el tradicional “estimado cliente”, ponía “timado cliente”. Los fatales augurios se confirmaron cuando me informaban de que mi reclamación era rechazada por varios motivos.
Uno de ellos era porque, a pesar de ser yo una persona física, no era un consumidor a efectos legales, porque un consumidor es el que adquiere bienes y servicios de modo responsable y no un pringao que firma lo que le pone un banco por delante. “Hace falta ser pardillo”, añadía la misiva.
Otro motivo aducido por la entidad era que cuándo había visto yo a un banco devolviendo el dinero que, con esfuerzo y dedicación, ha esquilmado a sus clientes. Me tachaban de subversivo y antisistema, y hasta me preguntaban si había votado a Podemos.
También me aclaraban que podían devolverme el dinero pero que preferían no hacerlo y hartarse de reír de mí.
No obstante, la entidad me decía en la carta que si necesitaba dinero me ofrecía su nuevo "Tontoelculo Credit", a un interés preferencial del 27,45% y que, si lo suscribía antes de julio, me regalaban un autocollejeador automático que podré usar en cualquier momento y situación para sentirme un auténtico bobo. Pilas no incluidas y envío gratis excepto a Ceuta y Melilla. Les advierto que lo he visto en la Teletienda y parece que funciona.
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