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Por Fin

El valor de sentirse capaz: taller fotográfico de Escuela Nómada y Fundación Unicaja para mayores de Marbella

Cultura y espectáculos

Sábado, 04 de Julio de 2026

Hay aprendizajes que no entienden de edad. Al contrario, encuentran en la experiencia de vida el mejor terreno para crecer.

Esa fue la esencia del taller de fotografía organizado por la Escuela Nómada de Fotografía y Fundación Unicaja para el grupo del Centro de Participación Activa de Mayores de Marbella, una iniciativa que convirtió el móvil en una herramienta para descubrir nuevas habilidades, compartir vivencias y demostrar que la curiosidad y las ganas de aprender pueden acompañarnos durante toda la vida.

La propuesta de la Escuela Nómada buscaba acercar la fotografía de una forma sencilla, práctica y accesible, respetando el ritmo de aprendizaje de cada participante y creando un ambiente donde las preguntas, la conversación y el intercambio de experiencias fueran tan importantes como los propios contenidos.

La respuesta fue extraordinaria. Los conceptos fundamentales sobre composición, luz, encuadre y narrativa visual fueron comprendidos con facilidad gracias a una metodología cercana y participativa.  

El segundo encuentro llevó el aprendizaje a las calles de Marbella. Móvil en mano, los participantes recorrieron distintos rincones del municipio buscando escenas cotidianas que, observadas con calma, revelaban una belleza muchas veces olvidada por la rutina. Aquella salida práctica despertó la creatividad de todos. 

El cierre del taller , como suele ser habitual, estuvo cargado de emoción. Cada participante presentó una selección de las imágenes realizadas durante la salida práctica, explicando el motivo de sus elecciones y las historias que escondían detrás de cada fotografía. Fue un momento especialmente enriquecedor, donde cada imagen reflejaba no solo una técnica aprendida, sino también una forma personal de observar el mundo.

La entrega de diplomas, más que un reconocimiento por haber completado el curso, simbolizaba el deseo de seguir aprendiendo, la satisfacción de afrontar nuevos retos y la demostración de que nunca es tarde para adquirir conocimientos y desarrollar nuevas aficiones.

La fotografía posee un enorme valor en esta etapa de la vida porque invita a observar con calma, ejercita la memoria, estimula la creatividad y favorece la atención a los pequeños detalles que muchas veces pasan desapercibidos. Al mismo tiempo, fomenta la actividad social, fortalece los vínculos entre las personas y ofrece una excelente oportunidad para compartir experiencias y mantener una actitud activa y participativa.

En palabras de Rosa María Pascual, directora del CPA Marbella, “este taller ha sido de especial ayuda para lo que conocemos como la soledad no deseada. Para esas personas que habitualmente están solas en sus casas, el hecho de venir a este  taller les es de enorme ayuda, les rebaja el estrés y existe una unión con otras personas, por ello estamos muy agradecidos a este tipo de iniciativas”, puntualiza la directora del centro.

Aprender no tiene fecha de caducidad. Siempre existe una nueva imagen por descubrir, un rincón por observar con otros ojos y una historia que merece ser contada. Y precisamente eso fue lo que dejó este taller: un grupo de personas que regresó a casa con nuevos conocimientos, nuevas amistades y una ilusión renovada por seguir mirando el mundo con la curiosidad intacta.

M. Pozo