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Multimaltratado

Milton

Viernes, 30 de Septiembre de 2022

Viendo en el telediario que si cuatro amiguetes se ponen de acuerdo y se declaran colectivo necesitado de especial protección pueden solicitar subvenciones públicas, me he dado cuenta de que yo soy una víctima de casi todo, un multimaltratado necesitado de una generosa protección pública cuantificable en euros y desgravable.

Porque los multimaltratados somos como los linces de Doñana, que cuando cruzan tranquilamente la carretera les pasa por encima un coche a toda velocidad, por eso la próxima reforma del Código de Circulación, además de recoger la figura del “paso de cebra”, como lugar para que el peatón cruce la calzada de forma segura, contemplará también el “paso de lince”, que será el espacio por el que cualquier multimaltratado podrá cruzar la calzada con la garantía de que no lo logrará.

En mi caso, incluso, con frecuencia llaman a la puerta de mi gruta de las Tierras Altas y cuando abro me encuentro a algún vecino carcajeándose en mi cara mientras me señala con el dedo para socavar mi autoestima y que sea consciente de mi patética condición de multimaltratado.

También somos un colectivo maltratado por la fauna local. No es inusual que alguno de los miles de perros pequeños con lengua larga que han convertido Marbella en un cagadero de chuchos, me persiga por las calles levantando la pata intentando mojarme los pantalones para marcar su territorio. O las gaviotas diarreicas, todas esperando semiocultas en los aleros de los tejados para descargar sobre mi camisa, que yo no sé qué comerán esos bichos para soltar lo que sueltan.

Y luego están los camareros, colectivo que ya ha asumido que maltratar al turista está bien, pero que hacerlo con los nativos multimaltratados es más divertido. Por eso solo voy a bares donde el personal lleva bandejas de plástico, porque cuando te golpean en la cabeza con una de metal hace un daño horrible. Es cierto que algunos profesionales del sector no son violentos y cuando les dices que quieres una caña, ni te pegan ni te gritan, simplemente te responden que ellos quieren un pisito en Benidorm y te ignoran. No te dan ni tiempo a preguntarles qué zona de Benidorm prefieren.

Además, el nuevo paquete fiscal presentado esta semana por el Gobierno establece un Impuesto de Porque Sí para Multimaltratados. Hasta he oído que las sentencias que incluyan condenas de trabajos en beneficio de la comunidad podrán cumplirse propinando collejas a cualquier multimaltratado titulado que el condenado se encuentre por la calle.

Aunque de esto último no estoy seguro y puede ser una fake news, porque en lo de los colectivos discriminados hay mucho listo que solo busca la subvención.


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