Mensaje para todos aquellos que estén estos días en Marbella: cuidado con el polvo procedente del Sahara que lo está llenando todo de barro porque aunque muchos se crean que es solo arena, el peligro es casi el mismo que el que tendría Osama bin Laden como director de las Fallas de Valencia.
En primer lugar, que sepan que esta tormenta de polvos saharianos tiene mucho que ver con la decisión de Pedro Sánchez de dejar tirado al Frente Polisario frente a Marruecos. Lógicamente, los del Polisario se han dicho, “nos vamos pa España” y se están trayendo la casa con ellos. Es como un nuevo concepto de mudanza que incluye tu propio microclima, en plan Marbella Luxus Resort.
Luego está lo de la capacidad fertilizante de los polvillos, que un amigo que sabe mucho de esto porque es de Extremadura y los de allí saben de todo más que los de Bilbao, me ha dicho que estos polvos saharianos son buenísimos como fertilizantes. Por eso ayer me fui directo a la farmacia y me compré una prueba del Predictor. Puri, tranqui, ha dado negativo.
No obstante, hace años yo tuve una novia que fue fertilizada por los polvillos del Sahara y, cuando el niño nació, era mulato. Y aunque me aseguró que el senegalés que le vendía los bolsos falsos en el Paseo Marítimo no tenía nada que ver, yo ya lo sabía porque los polvillos saharianos son muy traicioneros y aquella novia era una santa. Además, los bolsos eran de los cutres, cutres.
Por eso, solo advertirles que si empiezan a sentir mareos y náuseas, que sepan que pueden estar en estado, y si luego les sale el niño indocumentado, con turbante y camello es porque ha sido culpa de los polvillos del Sahara.
Y ahora te vas y le reclamas judicialmente los gastos de manutención al padre. Desalmados polvillos.
Ratio: 5 / 5
Comentarios potenciados por CComment