Herramientas de Accesibilidad

Skip to main content

La nueva factura de la luz

Milton

Miércoles, 02 de Junio de 2021

Sé que muchos están preocupados por cómo van a organizarse con la nueva factura de la luz y que no tienen claro si es viable lo de cocinar o poner la lavadora de madrugada aprovechando el horario más barato, o si habrá que comprar una tele a pilas. Pues que nadie se asuste, yo tengo un plan.

En primer lugar, recuerden que no hay que perder los nervios, por eso lo primero que habrán de hacer es mi ejercicio de relajación feng shui preferido, consistente en corretear semidesnudo sin rumbo ni sentido por su barrio mientras, entre espasmos, se mesa los cabellos y menta a las santas madres de los accionistas de las eléctricas.

Tras este sano ejercicio, debe hacer una reflexión positiva sobre la nueva situación energética y considerar que, si comete varios delitos imperdonables, ningún tribunal le condenará a la silla eléctrica porque ahora sale por una pasta lo del matarile electrónico. Por ello es más que probable que recuperemos el fusilamiento al amanecer, sin duda mucho más romántico y propio de caballeros.

Otra cuestión a tener en cuenta son los nuevos horarios. Recuerde siempre que a la hora punta, que es la más cara, hay que estar en los bares tomando cervecillas para cargar el móvil y la tablet en algún enchufe del establecimiento. Los que tengan niños pueden aprovechar y bañarlos en el lavabo de los servicios y que a la señora no se le olvide el secador de pelo, que las mujeres nunca están contentas con el peinado que llevan.

En la hora llana, que es la que no es ni barata ni cara, ni fú ni fá, lo mejor es no hacer nada, porque si le ven los vecinos atento a los horarios para apagar o encender la luz, pueden pensar que es usted un "quiero y no puedo", mucho aparentar con el coche nuevo y luego ni pa pagar la luz. Una vulgaridad.

En cuanto a la hora valle, que es la más barata y que, por supuesto, es de madrugada, hay que aclarar que las empresas eléctricas le han cambiado el nombre porque, inicialmente, se denominaba hora "vaya". Por lo de "vaya putadilla" tener que levantarse de madrugada a poner la lavadora. Una cuestión de marketing de ese.

Pues tampoco se preocupen por tener que vivir de madrugada. Los que tengan niños deben enseñarles a utilizar los electrodomésticos, incluida la aspiradora y el horno, y que aprendan a planchar y a cocinar lo mínimo para que los adultos puedan dormir plácidamente.

A algunos padres se les puede antojar que esto resulta algo cruel e inhumano, pero es solo porque no están cualificados para ejercer el mando, ni para dirigir a las tropas hacia la victoria como hizo el invicto caudillo con su preclaro liderazgo. Recuerden el Álamo.

Y si no tienen niños, ni la posibilidad de adoptarlos, alquilarlos o de hacerse con ellos a través de un renting o un leasing, mejor es llevar la ropa sucia.

Lo de ponerse a hacer labores domésticas cuando uno llega a las tantas harto cervecillas, nunca es buena idea. Le puede pasar que cuando se levante con el resacón, se encuentre que ha asado la colada y que ha lavado y centrifugado el pollo al limón. Sí es verdad, que el suavizante le da un toque de sabor exótico muy en plan "Madrid Fusión".

Y que quede claro que esto nunca me ha ocurrido a mí. Jamás. Lo sé por ese conocido al que le ha pasado de todo.


Comentarios potenciados por CComment