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Mascarilla

Milton

Miércoles, 22 de Abril de 2020

Me han llamado de mi sucursal de Abarca y Devora Ltd. Bank ofreciéndome un crédito hipotecario para comprarme la mascarilla que, al parecer, han subido un poco de precio en estos días.

Pues mi banco, por aquello de que en esta difícil situación todos tenemos que ser solidarios y colaborar, ofrece a sus clientes que más se dejan esquilmar, una hipoteca cuando te compras tu mascarilla quirúrgica, que son esas que solo puedes usar unas horas pero puedes estar pagando toda la vida.

El interventor de Abarca y Devora me ha explicado que se han puesto en plan coleguita guay porque las operaciones están garantizadas por el Estado. Lo que significa que si en algún momento no puedo pagar alguno de los 1.742 cómodos plazos, solo me cargarían las habituales comisiones leoninas, los gastos de notaría, impuestos, inscripciones en registros, en listas de morosos y los habituales 50 euros de la PC, la Pardillo’s Comission.

De ahí, me dice el interventor, el sentido etimológico de su nombre, “más carilla”, que cuando esto del coronavirus pase y nadie las quiera se llamarán "másbaratillas". Y eso será, calcula el Fondo Monetario Internacional, justo después de que los bancos regalen los billetes de quinientos.

Aunque lo bueno de la hipoteca sobre la mascarilla es que si dejas de pagar y te desahucian, no es como con las casas, que vas directamente a la calle pero sigues teniendo la deuda.

En ese caso solo te quitan la mascarilla y puedes seguir funcionando conteniendo la respiración. No obstante, ahora están de oferta promocional y  si le contratas al banco dos tarjetas de crédito que no puedas pagar y un seguro de vida, te regalan una pinza de la ropa para que te la pongas en la nariz.

Me huelo que esto se lo exige Bruselas, que en estos días están todos echando una mano.


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