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Siemens

Milton

Sábado, 15 de Febrero de 2020

Hay que ver lo que es esto de la revolución digital, que resulta que la caja esa blanca que hay en mi cocina es un lavavajillas. Lo que hay que ver, y yo que creía que era la caseta del perro. Les digo un cosa, lo de la brecha digital está castigando con crueldad a los mayores de 50, heterosexuales y encantadores, grupo escaso pero poderoso.

Es cierto que, desde un primer momento, me sorprendió que alguien alquilase grutas con mascota incluida, pero estando en las Tierras Altas tampoco era nada extraordinario; al fin y al cabo en los pueblos del norte tienen mastines para proteger al ganado de los lobos.

Y fíjense que, desde el primer día y en la misma puerta de su caseta, yo le puse su escudilla con agua y otra con comida. Pero nada, no me comía nada. Hasta me compré una correa para sacarlo a pasear, y le animaba a salir llamándole por su nombre, que lo tenía escrito sobre la misma puerta de su caseta. Le decía “Siemens, Siemens, paseo, paseo”, pero nada. O era tímido, o estaba muerto.

No obstante, un día llegó el del restaurante chino a traer comida y me dijo que en su casa tenían el mismo. ¿El mismo perro? Y fue cuando me aclaró que se trataba de un lavavajillas. Aunque también aseguró que era un error bastante común porque todos sabemos que tener un perro llamado Siemens es como tener un tío de Granada que se llame Tesifonte, lo más común del mundo.

Aprovechando la circunstancia de que el repartidor era asiático y por tanto docto en el mundo digital, le pedí que me enseñara cómo se usaba tan curiosa máquina. Sin embargo, aseguró que lo ignoraba porque, con lo mal que está el precio de la vivienda, en su casa la utilizaban como habitación para los niños que, con dos bandejas a diferentes alturas, era como tener literas. Y si los críos se ponían remolones por la mañana para ir al cole, le daban al botón donde pone "Lavado en frío" y surtía el mismo efecto que el camión botijo de los antidisturbios.

Para serles sincero, y aunque me alegré de haber incrementado mi cultura digital atesorando otro electrodoméstico que no sé utilizar, sigo echando de menos al bueno de Siemens. Gran perro.


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