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Como a Cifuentes. Igualito

Milton

Domingo, 25 de Marzo de 2018

Cuán injustamente está siendo tratada Cristina Cifuentes por el simple hecho de que sus profesores del master se equivocaron y le pusieron “No presentado” donde querían decir “Notable”, cuando ambas calificaciones empiezan por “n” y es facilísimo confundirse.

Lo sé porque a mí me ha pasado varias veces en mi dilatado currículum académico.

La primera vez siendo muy niño, cuando la seño le dijo a mi mamá que tenía que repetir párvulos. Mis padres preguntaron si se trataba de un error o si yo era un inepto, y los del jardín de infancia les dijeron que inepto era pero que, aunque también era un error, seguro que la Junta de Andalucía tenía alguna ayuda para casos como el mío, que la torpeza discrimina y eso es subvencionable.

Sin embargo, cuando terminó el curso y quise presentarme al examen para subir nota, no me dejaron. En el parvulario es que había muchas envidias.

Años después me pasó algo parecido, fue cuando suspendí la mili y el coronel me persiguió por el cuartel con su arma reglamentaria en mano gritando que era el primer soldado de la historia de España en suspender el servicio militar. De nuevo, el cáncer de este país, la envidia hacia los pioneros.

También intentaron hacerme la jugada con el carné de conducir, pero como el profe de la autoescuela se me metió debajo de las ruedas en un paso de cebra, no llegó a firmar el acta.

Los de la Agencia Tributaria también me suspendieron varias veces por un tecnicismo. Un error que la administración pública se negó a corregir a pesar de que demostré que llevaba un montón de años sin presentar la declaración de la renta, por lo que deberían haberme puesto "no presentado" y enviarme a la convocatoria de septiembre, no al juzgado. Otros envidiosos.

Y, por supuesto, como le ha pasado a Cifuentes, me topé con las envidias enconadas del decano de la Escuela de Ingenieros de Caminos, donde se negaron a darme el título porque no estaba matriculado. Eso a pesar de que cualquiera sabe que, caminante, no hay Caminos: se hace Caminos al andar.

Les digo una cosa, si Antonio Machado levantara la cabeza devolvía el título de ingeniero. Seguro.


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