Los restos del cohete chino "Larga Marcha 5B" caerán a la Tierra este fin de semana
Ciencia y Tecnología
El cohete chino Larga Marcha 5B avanza sin control a una velocidad de 27.600 kilómetros por hora y se espera que entre en la atmósfera este fin de semana, por lo que existe cierta preocupación mundial ante la incertidumbre sobre el lugar donde caerán los restos.
Según ha informado la BBC, será unas de las importantes reentradas descontroladas en la atmósfera y aunque es poco probable que caiga sobre una zona habitada, tampoco se descarta esa posibilidad.
Incluso el Departamento de Defensa de EEUU está monitorizando la caída del cohete chino y calcula que el impacto se producirá "alrededor del 8 de mayo" y asegura que, por el momento, no se plantea destruirlo en el aire. Mike Howard, portavoz de la oficina gubernamental, ha admitido esta semana que se ignora el punto exacto de entrada a la atmósfera y ha confirmado que su avance no tiene control. Por su parte, según continúa informando la BBC, Jonathan McDowell, experto del Centro de Astrofísica de la Universidad de Harvard, indicó que la situación tampoco significa "el fin del mundo".
"No creo que la gente deba tomar precauciones. El riesgo de que haya algún daño o de que golpee a alguien es bastante pequeño. No es despreciable, podría suceder, pero el riesgo de que te impacte es increíblemente pequeño", afirmó el investigador a la cadena CNN el miércoles.
McDowell explicó que señalar hacia dónde pueden dirigirse los restos del cohete que puedan quedar tras la entrada en la atmósfera es casi imposible debido a la velocidad a la que viaja. "Si quiere apostar sobre dónde aterrizará algo en la Tierra, apueste por el Pacífico, porque el Pacífico es la parte más extensa de la Tierra. Es así de simple", añadió. Se calcula que los restos caerán en algún punto de los paralelos 41.
Estación espacial china
Los chinos utilizaron el cohete para poner en órbita parte de su estación espacial la semana pasada. Si bien la mayoría de los desechos espaciales se queman en la atmósfera, el tamaño del cohete de 22 toneladas hace muy probable que restos del mismo de considerable tamaño no se incineren en la reentrada.
Pekín no ve problema
Desde Pekín han minimizado las preocupaciones sobre la caída de los restos del cohete espacial. "Es muy probable que los restos del cohete que puso en órbita la primera sección de la estación espacial china caigan en aguas internacionales y la gente no debe preocuparse", aseguraron en un comunicado esta semana analistas espaciales de la agencia espacial china.
Los expertos chinos señalan que es normal que restos de de cohetes caigan de regreso a la Tierra y consideran una exageración la afirmación del Pentágono de que los restos de la aeronave caen "fuera de control" y que "pueden causar daños si impactan en áreas habitadas".
La BBC continúa informando de que Wang Ya'nan, editor en jefe de la revista china Aerospace Knowledge, señaló que las autoridades espaciales de China consideraron cuidadosamente el desarrollo de la caída de los restos de cohetes desde la fase inicial de diseño y la elección del sitio de lanzamiento. También las características del despegue y su trayectoria.
"La mayoría de los escombros se quemarán durante el reingreso a la atmósfera de la Tierra, dejando solo una porción muy pequeña que puede caer al suelo, que potencialmente aterrizará en áreas alejadas de las actividades humanas o en el océano", afirmó.
Al igual que otros expertos de su país, Wang sostiene que, como el dispositivo aeroespacial de China está hecho principalmente de materiales livianos, la mayor parte se quemará fácilmente con el aire denso en la atmósfera después de su reentrada a alta velocidad.
Apretada agenda de lanzamientos
Para tener lista su estación espacial en las fechas previstas, China estableció una apretada agenda de 11 lanzamientos para los próximos dos años. La estación en forma de T está pensada para estar operativa durante 10 años y su vida puede extenderse a 15 años con la reparación y el mantenimiento adecuados, según la Academia de Tecnología Espacial de China.
Se espera que sea la única estación operativa en órbita abierta a socios extranjeros tras el retiro de la Estación Espacial Internacional, concluye la BBC..