Herramientas de Accesibilidad

Skip to main content

Comerciantes y hosteleros de Marbella advierten de que están al límite

Local

Lunes, 2 de Noviembre de 2020 - 13:45 h

Alrededor de 300 comerciantes se concentraron el pasado viernes ante las puertas del Ayuntamiento de Marbella coincidiendo con la celebración de la sesión plenaria, para protestar sobre el brutal impacto económico que está teniendo el errático rumbo que todas las administraciones públicas están demostrando a la hora de combatir la pandemia, tanto desde el punto de vista sanitario como económico.

Marbella, con una economía apoyada casi exclusivamente en el turismo y sectores conectados, será de los municipios a los que más cara le va salir la actual emergencia sanitaria. Comerciantes y hosteleros son conscientes de ello.

A esta circunstancia hay que sumar el elemento altamente especulativo de los precios inmobiliarios en la ciudad que, a pesar del parón económico, se han resentido poco, constituyendo normalmente el disparatado precio de los alquileres de los locales comerciales la losa más pesada sobre las espaldas de los que se manifestaban el viernes. Siendo también, en no pocas ocasiones, la causa que provoca el hundimiento definitivo del negocio.

Paradójicamente, según han comentado profesionales de la inmobiliaria en la ciudad a "7Días Marbella", es "anecdótico" el número de casos en los que los arrendadores han consentido reducir temporalmente el precio de los alquileres ante la excepcionalidad de las circunstancias.

Consecuentemente, en la actual situación y como hemos podido comprobar, la mayoría de aquellos locales comerciales cuyos propietarios optaron por resolver el contrato antes que reducir la renta, siguen estando vacíos meses después.

Al igual que todo el sector a nivel nacional, en Marbella comerciantes y hosteleros reclaman ayudas públicas efectivas y directas para los más afectados que les permitan sortear una excepcionalidad que ha sido impuesta "manu militari" por los poderes públicos.

El cierre de la actividad decretado por el Gobierno durante el estado de alarma y la cascada de prohibiciones y restricciones impuestas de forma caótica por todas las administraciones públicas está siendo costeada por todos esos profesionales cuyas protestas irán creciendo en igual medida en que lo van perdiendo todo, mientras la cascada de anuncios sobre ayudas, subenciones y exenciones fiscales, voceados a bombo y platillo por todo político que desee salir reelegido, apenas gotea sobre los negocios y sobre los empleos.

Esos miles de millones de euros procedentes de lo público, tanto a nivel nacional como europeo, parecen seguir enredados en la farragosa burocracia administrativa que convierte en inútil todo esfuerzo para salvar a esos comercios, bares y restaurantes que están convirtiendo el centro de Marbella en un cementerio sobre cuyas lápidas solo figura un "se vende", "se alquila" o "se traspasa".

Madariaga