Trump cambia de estrategia con Irán ante el fracaso de los bombardeos
Internacional
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó ayer martes a sus principales enviados que suspendieran negociaciones con Irán, informó la cadena CNN que cita a funcionarios estadounidenses.
La agencia oficial de noticias china Xinhua informa de que Trump indicó a su equipo negociador, compuesto por el vicepresidente JD Vance y los enviados Steve Witkoff y Jared Kushner, que no se comunicaran con Teherán pese a lo que funcionarios describieron como algunas "conversaciones positivas" con Irán, según el informe.
Según el informe, Trump, al dar a entender que está dispuesto a distanciarse del conflicto, se ha mostrado insatisfecho con la falta de voluntad de Teherán para ceder a sus exigencias. La información añade que quiere esperar a que los líderes iraníes muestren una nueva disposición a alcanzar el acuerdo que él busca antes de reanudar las negociaciones.
La Casa Blanca está cambiando de estrategia para "estrangular" gradualmente a Irán en lugar de recurrir a nuevos ataques, dijo CNN citando a una fuente familiarizada con el asunto.
Estrangulamiento económico
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, dijo el jueves pasado que Estados Unidos impondría a Irán medidas que "nunca se han visto" y que Washington está intensificando su campaña financiera contra Teherán.
Añadió que el Departamento del Tesoro ha atacado "cuentas bancarias, billeteras de criptomonedas y activos en todo el mundo" de Irán, cortando los pagos tanto a los dirigentes del régimen como al propio Gobierno, continúa informando Xinhua.
Pese a sus reiteradas declaraciones anteriores de que las conversaciones avanzaban bien, Trump anunció ayer martes en redes sociales que "no hay conversaciones ni negociaciones en curso ni programadas" con Irán.
"El bloqueo naval sigue plenamente vigente", añadió, afirmando que el estrecho de Ormuz "está abierto y operativo" y que "todas las minas marinas han sido retiradas o detonadas", en contradicción con informes según los cuales el tráfico a través de esta vía marítima estratégica para la energía mundial sigue considerablemente reducido.
Estados Unidos e Irán mantienen sus diferencias sobre el estrecho de Ormuz y las condiciones para poner fin al conflicto, mientras el futuro de las conversaciones sigue siendo incierto después de que el lunes concluyera el período de negociación de 60 días establecido en un memorando de entendimiento entre ambas partes.