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El Museo del Prado adquiere dos pinturas mitológicas de François Boucher, El nacimiento de Adonis y La muerte de Adonis

Cultura y espectáculos

Domingo, 19 de Octubre de 2025

Estas adquisiciones han tenido un coste de 2,2 millones de euros y han sido posibles gracias al generoso legado de Juan José Luna Fernández, figura fundamental en el estudio de la pintura francesa en el Prado, fallecido en 2020.

El nacimiento de Adonis y La muerte de Adonis representan una de las aportaciones más significativas del joven François Boucher al repertorio mitológico del siglo XVIII y también al del propio Museo del Prado, ya que, con esta adquisición, la institución amplía el número de obras en torno a este tema que también trataron Tiziano, Veronese o Carracci. 

Estas dos pinturas de Boucher muestran su sorprendente facilidad técnica y su talento narrativo, influido por Antoine Watteau y Sebastiano Ricci, en un momento clave de su formación tras haber obtenido el “Prix de Rome” y residido en Italia entre 1727 y 1731.

De izquierda a derecha: Andrés Úbeda Jefe de Colección de Pintura del Siglo XVIII y Goya Del Museo Nacional del Prado; Javier Solana, Presidente del Real Patronato del Museo Nacional del Prado; Miguel Falomir, Director del Museo Nacional del Prado; Marina Chinchilla, Directora Adjunta de Administración del Museo Nacional del Prado y Alfonso Palacio, Director Adjunto de Conservación e Investigación del Museo Nacional del Prado. / Museo Nacional del Prado.

El mito de Adonis fue recurrente en la pintura rococó por su riqueza dramática y su capacidad de integrar elementos eróticos, amorosos y trágicos en escenarios pastorales de gran delicadeza cromática. Boucher lo aborda con originalidad: en El nacimiento de Adonis representa el mito desde su inicio con la transformación de Mirra en árbol, mientras que La muerte de Adonis desarrolla la escena de la despedida de Venus tras la herida mortal infligida por un jabalí.

Ambas obras fueron pintadas sobre el mismo rollo de lienzo, y, en la radiografía, presentan arrepentimientos visibles que revelan el proceso creativo del artista y la autenticidad de su mano, también refrendada en la firma, que la reciente restauración ha hecho más perceptible.

Imagen de las obras en sala 38 del Museo Nacional del Prado. / Museo Nacional del Prado.

 A lo largo de los siglos, estas pinturas formaron parte de colecciones de gran prestigio, entre ellas, la del marchante Louis-François Mettra en nombre de la emperatriz Catalina II de Rusia.

La reciente adquisición por parte del Museo del Prado ha sido posible gracias al legado del conservador Juan José Luna Fernández, cuya labor en favor de la pintura francesa resulta homenajeada con esta incorporación. Con ello, el Prado amplía su colección de pintura rococó y ofrece a sus visitantes una visión más amplia de la obra de François Boucher, uno de los grandes narradores del arte dieciochesco.


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