Opinión

Las mascarillas no funcionarán

El presidente andaluz (d) estudia imponer la obligatoriedad del uso de mascarillas sin apenas excepciones.

Aunque somos los que más directamente lo padecemos, los ciudadanos seguimos viendo desde la barrera las erráticas y cambiantes políticas de las administraciones públicas para hacer frente al coronavirus. Y es cierto que esos constantes cambios de criterio, preocupan.

El último episodio del folletín en que se han convertidos los “protocolos” contra el Covid-19 es el retorno a primera división de las mascarillas. De jugar en los primeros días en regional, cuando la inmensa mayoría de los expertos cuestionaban la utilidad de su uso por parte de la generalidad de la población, hemos pasado a que muchas autonomías se estén planteando su utilización obligatorio en la vía pública, con o sin distancia de seguridad.

Esto de luchar contra el coronavirus tiene mucho también de efecto simpático y ya desde que en Cataluña impusieron hace unos días su uso obligatorio, lo de mascarillas "sí o sí" revolotea sobre la cabeza de nuestros indecisos políticos que, acongojados siempre ante la eventualidad de que les critiquen por algo, van camino de decantarse por la opción catalana para evitar que, en un futuro próximo, puedan acusarles de haber actuado tarde.

Nuestro autosatisfecho presidente autonómico, Juan Manuel Moreno, “Juanma” como le han dicho que deben nombrarle para resultar más cercano, va camino de caer en el fatal error, sometiendo a los cuatro turistas y medio que nos han llegado a Andalucía a una nueva incomodidad, la mascarilla a todas horas y a 40º. Al sector turismo le va a encantar.

Sobre todo porque, discrepando incluso del gran gurú de la Epidemiología que es Anthony Fauci, asesor de la Casa Blanca en la materia, el uso generalizado de la mascarilla no es la panacea que parecen ver nuestros irreflexivos representantes públicos. De hecho, habida cuenta de la naturaleza de los contagios, en el caso de Andalucía, su obligatoriedad tendría una utilidad muy limitada.

Teniendo en cuenta que la mayor parte de los rebrotes se están produciendo en el ambiente familiar, laboral o en nuestro entorno social más cercano, y que la mascarilla no será obligatoria ni en casa ni en bares o restaurantes cuando estemos consumiendo, la eficacia de este incómodo atrezzo sanitario será enormemente cuestionable.

Lo cierto es que el tradicional carácter pusilánime de nuestros políticos, con su constante temor a que les lluevan las críticas por no hacer o por hacer tarde, les empuja a sobreactuar y a anticiparse.

Hace ya tiempo que critiqué la precipitación de la desescalada y defendí que, puestos a cometer una estupidez, mejor hacerlo únicamente a nivel autonómico, limitando la movilidad para así poder controlar más rápidamente los futuros rebrotes. No hubo suerte y nuestros representantes cedieron ante los que anunciaban ruinas y quiebras.

En estos momentos, cuando los que más se echa de menos es la templanza de nuestro líderes, los ciudadanos somos los que debemos asumir que controlar la situación no se va a lograr a base de más prohibiciones y de obligaciones más estrictas sino, únicamente, de más responsabilidad individual y de autoimponernos cada uno el radical cumplimiento de la distancia social y de la aplicación de las restantes medidas de prevención cuando la situación lo requiera.

Eso sí es solidaridad, no la gilipollez de los aplausos.


Valora este artículo
(1 Voto)

Comentarios potenciados por CComment

Más en esta sección de Opinión

¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto

Utilización de "cookies"

En general, las cookies son archivos que se guardan en su navegador con diversos propósitos conteniendo parámetros y datos relativos a las webs que visita, pudiendo ser recuperados posteriormente por las mismas en el momento de volverlas a visitar.

Sietediasmarbella.com utiliza estas cookies asociando únicamente el navegador de un ordenador anónimo determinado y no proporcionan ni guardan por sí mismas ningún dato personal.

Sietediasmarbella.com no lee los archivos cookie creados por otros proveedores o sitios web y sólo almacena preferencias relacionadas, por ejemplo, con el navegador, visualización de la web o idioma seleccionado (en su caso), con el único propósito de facilitar la navegación a sus visitantes.

Para su información, el usuario siempre tiene la opción de configurar su navegador para ser avisado en pantalla de la recepción de cookies en cada momento, e incluso para impedir el almacenamiento de cookies en su disco duro. Puede consultar la ayuda de la configuración de la privacidad de su navegador para saber cómo hacerlo.

Para utilizar sietediasmarbella.com, no es necesario que el usuario permita la instalación de las cookies, pero ciertas funciones y facilidades podrían no estar disponibles.