Milton

Contagiado

¡Qué tragedia! un conocido me informó recientemente de que habíamos estado en contacto con alguien que había dado positivo por coronavirus. Aunque, a decir verdad, yo ya sospechaba de mi fatal destino desde días antes, cuando me crucé con una mamá que llevaba de la mano a su lindo hijito.

El vástago, fruto de la generación de la bollería industrial y los refrescos, presentaba un aspecto regordete del que sobresalían su cabecita, sus dos bracitos y sus dos patitas. Al verlo a contraluz, supe que era un coronavirus que venía a contagiarme. Estaba perdido.

Por eso, lo primero que he hecho ha sido llamar al teléfono ese que ponen en la tele para informar de mi inmediato y patético desenlace. Me atendió una joven a la que, lógicamente, pregunté en primer lugar qué llevaba puesto y si estaba casada, aparejada o arrejuntada. Después la informé de mi probable contaminación viral.

Entonces me preguntó si tenía fiebre. Le contesté que, por supuesto, cada sábado noche, soy el Tony Manero de las Tierras Altas. Si bien le aclaré que lo que sí tengo son calenturas; no obstante ella, sin duda una perspicaz sanitaria, me dijo que ya se había dado cuenta.

También quiso saber si padecía temblores. Todos los fines de mes, aseguré, y cada vez que paso por la puerta de mi sucursal de Abarca y Devora Ltd. Bank.

¿Y tiene usted mareos? Peor, le conteste, son vahídos. Ayer por la noche el último de ellos, cuando tras tomarme puñao cervecillas y media botella de tintorro barato, sufrí cierta somnolencia y la sensación de que no veía con claridad. Sin duda el virus comenzaba a devastar mi organismo.

Finalmente me preguntó si padecía taquicardias. También tengo de eso, sobre todo en periodos de celo y épocas de apareamiento, y hasta berreo como los ciervos cuando me cruzo con una hembra para intentar culminar el ciclo de la vida, como en los reportajes de National Geographic.

Entonces, con cierta brusquedad, la sanitaria aseguró que lo que me pasaba es que yo era un enfermo y colgó.

Me lo había confirmado, me había contagiado del coronavirus. Estaba enfermo. Aunque nunca me dijo qué llevaba puesto.


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