Milton

La quiebra de Duralex

La tragedia me obliga a apartarme esta mañana de mi muy interesante y breve relato sobre la compra de tu primera aspiradora, porque he oído en la radio la triste noticia de que Duralex ha quebrado. Menudo disgusto.

Porque yo soy de aquella generación a la que las horribles vajillas de grueso vidrio de color acompañó desde la infancia. Mi mamá siempre me obligaba a comerme todas las lentejas y a beberme la leche, esa que luego potabas cómo si fueras las niña de "El Exorcista" porque en aquella época lo de la intolerancia a la lactosa no existía, y de haber existido habría sido propia de mariquitas y comunistas.

Lo cierto es que mi niñez pasó con los ojos fijos en el fondo de un vaso o de un plato de Duralex. Clavaba la cuchara como el que cava su propia tumba y siempre salían más y más lentejas, aquellos platos de color ámbar o verde eran como una hipoteca, no tenían fondo.

Aún hoy, durante la noche, en mis sueños, me veo escarbando con la cuchara, consciente de que la orden de mi madre era la de que se pudiera leer la marca en el fondo del plato para considerar terminada la misión. Y del afán con el que apartaba lenteja tras lenteja justo donde se podía leer Duralex, y me despierto entre espasmos, aspavientos y sudores fríos, sabiendo que ni un buen psicoterapeuta argentino podrá librarme de mi pasado.

De hecho siempre he tenido la certeza de que este fabricante francés de vajillas hacía los platos para España con más capacidad para traumatizar a los niños españoles. Sospecho incluso que el desmedido grosor del vidrio era para evitar que, en un episodio de angustia a la hora del almuerzo, pudiéramos cortarnos las venas.

Pero, como saben, soy un sentimental, así que no puedo por menos que lamentar la quiebra de esta empresa que tantas veces me dio de comer. Si bien, ello no obsta a que sus vajillas puedan ser estudiadas en las Facultades de Derecho como una forma de maltrato infantil. Y a los que cultivan lentejas, como cooperadores necesarios en el iter criminis.


Valora este artículo
(1 Voto)

Comentarios potenciados por CComment

Más en esta sección de Milton

¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto

Utilización de "cookies"

En general, las cookies son archivos que se guardan en su navegador con diversos propósitos conteniendo parámetros y datos relativos a las webs que visita, pudiendo ser recuperados posteriormente por las mismas en el momento de volverlas a visitar.

Sietediasmarbella.com utiliza estas cookies asociando únicamente el navegador de un ordenador anónimo determinado y no proporcionan ni guardan por sí mismas ningún dato personal.

Sietediasmarbella.com no lee los archivos cookie creados por otros proveedores o sitios web y sólo almacena preferencias relacionadas, por ejemplo, con el navegador, visualización de la web o idioma seleccionado (en su caso), con el único propósito de facilitar la navegación a sus visitantes.

Para su información, el usuario siempre tiene la opción de configurar su navegador para ser avisado en pantalla de la recepción de cookies en cada momento, e incluso para impedir el almacenamiento de cookies en su disco duro. Puede consultar la ayuda de la configuración de la privacidad de su navegador para saber cómo hacerlo.

Para utilizar sietediasmarbella.com, no es necesario que el usuario permita la instalación de las cookies, pero ciertas funciones y facilidades podrían no estar disponibles.